¿Te gusta escuchar música mientras trabajas? ¿Sabes qué tipo de música te ayuda a concentrarte y a relajarte? En este artículo, te vamos a dar algunas recomendaciones de música para escuchar mientras trabajas, según el género, el ritmo y la letra de cada canción.
Género: El género musical es una categoría que agrupa a las canciones según sus características sonoras, instrumentales y culturales. Algunos géneros musicales que pueden ser adecuados para escuchar mientras trabajas son:
Cómo la música puede mejorar tu rendimiento laboral: elige el género, el ritmo y la letra que más te convienen
– Clásica: La música clásica es una de las más recomendadas para trabajar, ya que tiene un efecto calmante y estimulante en el cerebro. Además, al no tener letra, no distrae la atención ni genera emociones negativas. Algunas obras clásicas que puedes escuchar son: Las cuatro estaciones de Vivaldi, La pequeña serenata nocturna de Mozart o El canon en re mayor de Pachelbel.
– Jazz: El jazz es otro género musical que puede favorecer la concentración y la creatividad, gracias a su ritmo variado y sus improvisaciones. El jazz también tiene un efecto relajante y reduce el estrés. Algunos artistas de jazz que puedes escuchar son: Miles Davis, John Coltrane o Ella Fitzgerald.
– Ambiental: La música ambiental es aquella que crea una atmósfera sonora suave y envolvente, sin tener una melodía definida ni una estructura rítmica. La música ambiental puede ayudar a crear un ambiente de trabajo tranquilo y armonioso, así como a bloquear los ruidos externos. Algunos ejemplos de música ambiental son: Music for Airports de Brian Eno, Oxygene de Jean Michel Jarre o Selected Ambient Works de Aphex Twin.
Ritmo: El ritmo musical es la sucesión de sonidos y silencios que se organizan en el tiempo, creando un patrón regular o irregular. El ritmo musical puede influir en el estado de ánimo, la energía y la productividad de las personas que lo escuchan. Algunos ritmos musicales que pueden ser adecuados para escuchar mientras trabajas son:
– Moderado: Un ritmo moderado es aquel que tiene una velocidad media, ni muy rápida ni muy lenta. Un ritmo moderado puede ayudar a mantener un nivel óptimo de alerta y motivación, sin causar ansiedad ni aburrimiento. Algunos ejemplos de canciones con ritmo moderado son: Don’t Stop Believin’ de Journey, I’m Yours de Jason Mraz o Happy de Pharrell Williams.
– Lento: Un ritmo lento es aquel que tiene una velocidad baja, con pocos cambios o variaciones. Un ritmo lento puede ayudar a relajar la mente y el cuerpo, así como a reducir el estrés y la tensión. Algunos ejemplos de canciones con ritmo lento son: Hallelujah de Leonard Cohen, Someone Like You de Adele o Imagine de John Lennon.
– Variable: Un ritmo variable es aquel que tiene una velocidad que cambia constantemente, alternando momentos rápidos y lentos. Un ritmo variable puede ayudar a estimular la creatividad y la adaptabilidad, así como a romper la monotonía y el aburrimiento. Algunos ejemplos de canciones con ritmo variable son: Bohemian Rhapsody de Queen, Stairway to Heaven de Led Zeppelin o Smells Like Teen Spirit de Nirvana.
Letra: La letra musical es el conjunto de palabras que se cantan o se recitan en una canción, transmitiendo un mensaje o una historia. La letra musical puede influir en el pensamiento, la emoción y la memoria de las personas que la escuchan. Algunas letras musicales que pueden ser adecuadas para escuchar mientras trabajas son:
– Instrumental: Una canción instrumental es aquella que no tiene letra, solo música. Una canción instrumental puede ayudar a evitar distracciones y a enfocarse en la tarea, así como a mejorar el rendimiento cognitivo y la memoria. Algunos ejemplos de canciones instrumentales son: Chariots of Fire de Vangelis, The Sound of Silence de Simon and Garfunkel o Moonlight Sonata de Beethoven.
– Positiva: Una canción positiva es aquella que tiene una letra que transmite optimismo, alegría, esperanza o gratitud. Una canción positiva puede ayudar a mejorar el estado de ánimo, la autoestima y la satisfacción, así como a reducir el estrés y la depresión. Algunos ejemplos de canciones positivas son: Here Comes the Sun de The Beatles, Don’t Worry Be Happy de Bobby McFerrin o What a Wonderful World de Louis Armstrong.
– Inspiradora: Una canción inspiradora es aquella que tiene una letra que motiva, anima, desafía o empodera. Una canción inspiradora puede ayudar a aumentar la confianza, la determinación y la perseverancia, así como a superar los obstáculos y los miedos. Algunos ejemplos de canciones inspiradoras son: Eye of the Tiger de Survivor, I Will Survive de Gloria Gaynor o The Climb de Miley Cyrus.
Estas son algunas recomendaciones de música para escuchar mientras trabajas, según el género, el ritmo y la letra de cada canción. Esperamos que te hayan gustado y que las pruebes la próxima vez que tengas que trabajar. Recuerda que la música puede ser una gran aliada para mejorar tu rendimiento, tu bienestar y tu felicidad.
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