La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) autorizó a Ecopetrol la adquisición del proyecto eólico Windpeshi, propiedad de Enel Colombia, ubicado en La Guajira. Esta operación hace parte de la estrategia de diversificación energética de la petrolera, que busca reducir su dependencia de los combustibles fósiles e incorporar fuentes limpias en sus procesos productivos.
Windpeshi: energía eólica para autogeneración
Windpeshi es un proyecto de generación de energía eólica con capacidad proyectada de 205 megavatios (MW). Aunque ya cuenta con equipos y parte de las licencias necesarias, no se encuentra operativo debido a obstáculos sociales, especialmente con comunidades indígenas de la zona, lo que ha dificultado su avance.
Ecopetrol planea usar la energía generada exclusivamente para autoconsumo, lo que significa que no comercializará la electricidad directamente en el mercado mayorista, sino que la usará para abastecer sus propias operaciones.
El visto bueno de la SIC
La solicitud para llevar a cabo la transacción fue presentada el 30 de enero de 2025. Tras un análisis legal y económico, la SIC concluyó que la operación no genera riesgos de competencia en el mercado eléctrico colombiano.
Según el dictamen oficial:
“La operación proyectada no representa un riesgo para las condiciones actuales de la libre competencia económica en los mercados estudiados”.
El acuerdo implica la transferencia del 100 % de las acciones de una nueva sociedad (“Newco”) creada por Enel Colombia, la cual agrupa todos los activos y derechos del proyecto.
Ecopetrol refuerza su presencia en energías limpias
Aunque Ecopetrol no participará como generador o comercializador en el Sistema Interconectado Nacional (SIN), sí refuerza su posición en la transición energética, sumando a su portafolio un proyecto de energía renovable relevante. Cabe destacar que ya participa indirectamente en la cadena eléctrica a través de su mayoría accionaria en ISA, empresa clave en la transmisión de energía en el país.
Enel se retira del proyecto
Por su parte, Enel Colombia optó por vender el proyecto tras años de retrasos y conflictos sociales que han afectado la viabilidad del parque eólico. La compañía considera que, bajo estas condiciones, no es sostenible continuar con la inversión en Windpeshi.