El feminicidio es un delito, la forma más extrema de violencia que pueden sufrir las mujeres. Es uno de los temas más difíciles y delicados para abordar con un adecuado enfoque de género y con un lenguaje que aporte a la lucha y protección de los derechos humanos de las mujeres. Desde los medios de comunicación y diferentes sectores de la sociedad, existe un deber en la prevención corresponsable de las violencias basadas en género, incluyendo los feminicidios.
El feminicidio, que es la muerte violenta por razones de género, ya sea en el espacio público o privado, está asociado a la discriminación, la misoginia y la violencia de género. Por su parte, el homicidio implica quitar la vida a una persona por motivaciones que no están asociadas a su género. En el caso de una mujer, podemos referirnos al asesinato de una mujer para no confundirlo con un feminicidio, que tiene unas características particulares según lo establece la ley.
El impacto del lenguaje en la lucha contra el feminicidio
Categorizar los feminicidios como ‘crímenes pasionales’ minimiza la gravedad del acto y oculta las verdaderas motivaciones del agresor. Con esta expresión se da a entender que el crimen se cometió en medio de una emoción intensa, sin reconocer la premeditación o un contexto de violencia previo. Este tipo de expresiones justifica al agresor, culpabiliza a la víctima implícitamente y la revictimiza.
Al llamar por su nombre a este delito, que está tipificado en Colombia, se permite abordarlo como un problema estructural de la sociedad. Esto abre las posibilidades para que la ciudadanía en general identifique estos hechos como intolerables y aporte a la transformación cultural necesaria para prevenir nuevos casos.
El feminicidio es un delito
En Colombia, el feminicidio está tipificado como un delito por el Código Penal mediante la Ley 1761 de 2015 ‘Rosa Elvira Cely’. Esta ley tiene como objetivo garantizar la investigación y sanción de las violencias contra las mujeres por motivos de género y discriminación, así como prevenir y erradicar dichas violencias y adoptar estrategias de sensibilización de la sociedad colombiana.
Este crimen ha sido clasificado por motivos de identidad de género o en donde se registren las siguientes condiciones:
- Haber mantenido una relación de familia, íntima, amistosa, de compañerismo con la víctima y haber sido responsable de algún ciclo de violencia previo a su muerte.
- Ejercer sobre el cuerpo de la mujer actos de instrumentalización de género, sexual o ejercer control sobre las decisiones vitales y de sexualidad de la mujer.
- Cometer el crimen aprovechándose de una relación de poder tipo personal, económico, político o sociocultural.
- Cometer el crimen con el propósito de infundir miedo o humillación a alguien considerado enemigo.
- Tener antecedentes en el hogar, la familia, lugar de trabajo o escuela de violencia, aún si la violencia no fue denunciada.
- Mantener a la mujer incomunicada o privada de su libertad.
La Secretaría de la Mujer de Bogotá (SDMujer) trabaja para garantizar y promover el derecho que tienen las mujeres a vivir una vida libre de violencias. Prevenir los feminicidios es uno de los principales objetivos de la entidad. Por eso, en la Secretaría de la Mujer existen tres componentes que cobijan la prevención de violencias, atención y protección a las mujeres en riesgo, con estrategias y programas para reducir las violencias basadas en género.
Si es víctima o conoce un caso donde la integridad de una mujer corre riesgo, debe llamar inmediatamente a la Línea de Emergencias 123.
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